Autores:
María Gabriela Mendoza Moreira – Patricio Xavier Giler Medina
Este libro titulado “El hábito lector en los jóvenes”, presenta diversas opiniones que los autores ponen a consideración de leedores interesados en temas educativos y de superación. En él, ellos presentan ideas y criterios en los que han plasmado temas que reflejan diferentes espacios para la superación de jóvenes. Aquí, determinan que esto se puede llevar a cabo mediante el desarrollo del hábito lector. En estos espacios, se consideran aspectos humanos, culturales, educativos, formativos y otros de diferente orden que permiten la expresión del pensamiento humano desde el punto de vista de los autores.
En el primer capítulo se destacan los beneficios del hábito lector en los jóvenes, ya que esto tiende a mejorar la comprensión lectora y aporta al vocabulario, intenta fomentar la imaginación y la creatividad, permite el desarrollo de capacidad crítica y analítica, ayuda a entender diferentes perspectivas y culturas, mejora la concentración y la memoria, reduce el stress y la ansiedad. De igual manera brinda conocimiento para incrementar las oportunidades laborales y académicas.
En el segundo capítulo los autores se enfocan en aspectos vinculados a los factores que influyen en el hábito lector. Aquí, se revisa la influencia de los parientes, el acceso a espacios de lectura como bibliotecas, librerías y recursos digitales, se describen aspectos educativos y programas escolares, también se consideran las aspiraciones individuales de las personas y sus intereses específicos por la lectura.
En el tercer capítulo, los autores se orientan hacia las estrategias para fomentar el hábito lector, Entre las que destacan el establecimiento de un tiempo de lectura diaria, la creación de espacios cómodos para leer, el ofrecimiento de lecturas recomendadas, la participación en clubes de lectura, la premiación y el reconocimiento de logros de la lectura, la incorporación tecnológica, el uso de aplicaciones y audiolibros, así como la promoción de la lectura en voz alta.
En el cuarto capítulo se trata de los desafíos y soluciones, aquí los autores refieren sobre la falta de interés, para lo cual opinan que se debe ofrecer opciones variadas y atractivas. Así mismo existe dificultad para entender para lo que se propone ayuda adicional y recursos visuales para promover la lectura en los jóvenes. Finalmente se considera que se debe propender mayor acceso a bibliotecas móviles y programas de donación, lo que permitirá espacios mayores para la lectura.
De esta manera, los autores logran plasmar en este libro temas de interés actual, tan requeridos por la educación y los jóvenes en la necesidad de superación propia, la formación personal y el desarrollo profesional. Por lo que con todo lo expuesto los escritores invitan a leer este texto que se escribió con la mejor intención de aportar sobre el hábito lector en los jóvenes.
El Editor


