El secreto en las huellas


Prólogo

El tiempo no avanza como creemos.

Durante siglos, hemos pensado en el tiempo como una línea: un camino del pasado hacia un futuro desconocido. Cada instante se va atrás y no vuelve. Pero, ¿y si el tiempo no es una línea, sino una red? Una red de decisiones y consecuencias, donde cada elección puede llevar a un camino diferente.

Durante mucho tiempo, nadie cruzó esas fronteras hasta que alguien lo intentó. Al principio, la intención era noble: salvar una vida, cambiar un destino. Sin embargo, cada intento tiene un precio. Cada cambio en el pasado crea nuevas posibilidades y realidades. Y cada realidad puede dejar marcas en el tiempo.

Así comenzó un ciclo, no con guerra o destrucción, sino con amor. Con el miedo a perder a alguien. Mara y Elian han vivido en múltiples épocas y civilizaciones, viéndolo todo nacer y morir. Conocen innumerables vidas y siempre se encuentran, aunque cada encuentro deja huellas y cada separación crea fracturas.

Entre el pasado y el futuro, existen versiones de ellos que no lograron volver. No son copias; son vidas con recuerdos y esperanzas diferentes. Ellos recuerdan lo que los protagonistas han olvidado y sepan cuántas veces intentaron reunirse.

El tiempo guarda un recuerdo de cada decisión y cuando algo se repite demasiadas veces, el tiempo lo ve como una amenaza y actúa, eliminando lo que causa la fractura. Mara y Elian son esa anomalía, el secreto que ha sobrevivido a demasiadas realidades.

A medida que las líneas temporales se entrelazan y colisionan, ciudades desaparecen y personas olvidan. La verdad más impactante no es que el universo esté muriendo, sino que todo esto podría haberse evitado al negarse a aceptar una pérdida. Cada intento de Elian por regresar nace de la misma promesa: “No la dejes morir.”

Este amor, aunque profundo, también puede destruir. Cada intento de salvar a alguien puede amenazar millones de mundos. Ahora, el ciclo ha llegado a su límite. Las fracturas se multiplican y la realidad no puede sostener tantas versiones de una historia repetida.

Mara y Elian deberán enfrentar la verdad que han evitado: no pueden salvar todas las realidades ni regresar a cada mundo que dejaron atrás. A veces, para salvar el universo, hay que aceptar perder a quienes más amamos y dejar ir ciertas historias.

Antes de que el último ciclo termine, deben recordar: quiénes fueron, cuántas veces se encontraron y se perdieron. Quizá el amor no puede vencer al tiempo, pero puede dejar una huella profunda.

Mientras dimensiones colisionan y ciudades desaparecen, una pregunta queda: “¿Qué estarías dispuesto a perder para salvar a quien amas?” La respuesta puede costar una vida o un mundo. Pero, al final, algunas historias terminan y algunas personas desaparecen, aunque no todo lo que se pierde deja de existir.

“Esta es la historia del último ciclo. La historia de dos personas que se encontraron en todas las vidas y de la vez que debieron decidir si volver a encontrarse o dejar que el universo continuara.”

Este prólogo conecta los grandes temas de la saga: poderes y destino, dimensiones, humanidad, memoria, tiempo, amor y las consecuencias de alterar la realidad.

Coordinador editorial