Falla en el Paraíso



AUTORES

Axel Jonaiker Chilán Bailón
Milena Yudith Mero Delgado
Joselyn Elizabeth Parrales Pico
Jenny Stefanny Pujota Solórzano
Shirley Angélica Silva Mero
Lissette Stefania Vásquez Vivero
Mónica Alexandra Palma Espinoza

Hay lugares que no están en los mapas.

No porque hayan sido olvidados.

No porque sean muy pequeños.

Sino porque, en algún momento, dejaron de formar parte del mundo que conocemos.

Durante siglos, las personas han creído en unas pocas reglas que parecen inalterables. El tiempo avanza en una sola dirección. El espacio se puede recorrer. Las brújulas señalan el norte. La gente nace, vive y muere en la misma realidad.

Pero, ¿qué pasa cuando esas reglas no funcionan más?

¿Qué sucede cuando una isla aparece donde nunca estuvo?

¿Qué pasa cuando personas separadas por años llegan al mismo lugar?

¿Y qué significa que un reloj parado marque una fecha que no debería existir?

El 17 de agosto de 2003.

Para algunos, fue un día más.

Para otros, fue el comienzo de una pesadilla.

Y para la isla, pudo haber sido cuando algo comenzó.

La historia empieza con un accidente.

Un avión se desvía y cae en un lugar que no debería existir. Entre los restos, seis sobrevivientes despiertan en una playa que parece un paraíso, rodeada de selva, montañas y un océano infinito. Al principio, piensan que su mayor desafío será sobrevivir.

Buscar agua.

Conseguir comida.

Construir refugios.

Esperar ayuda.

Pero pronto se dan cuenta de que no están solos.

Antes que ellos, otros llegaron.

Algunos dejaron nombres.

Otros, fechas.

Algunos escribieron llamados de ayuda.

Y otros, advertencias.

Nadie sabe cuántas personas han estado en la isla. Nadie sabe cuántas regresaron. Lo único claro es que los rastros de sus vidas están separados por décadas, como si el tiempo hubiera perdido su sentido ahí.

Las ruinas antiguas parecen ocultar respuestas.

Pero también tienen un peligro.

Una brújula moderna gira sin encontrar dirección. Las señales desaparecen. Voces surgen de la selva de noche, imitando a personas conocidas y llamando a los sobrevivientes desde la oscuridad. Los relojes muestran fechas imposibles. Y un hombre que ha estado ahí durante años sabe demasiado sobre la isla, pero no quiere revelar toda la verdad.

Porque algunas respuestas pueden ser más peligrosas que las preguntas.

Y algunas puertas no deberían abrirse.

La isla no es solo un lugar perdido en el océano.

Es una falla.

Una ruptura en la realidad.

Un punto donde el tiempo parece doblarse, donde las dimensiones pueden tocarse y donde las personas pueden quedar atrapadas entre mundos que nunca debieron encontrarse.

Los sobrevivientes aún no lo saben, pero el accidente no fue el final de su viaje.

Fue el comienzo.

Desde ese momento, deberán enfrentarse no solo al hambre, al miedo y a la incertidumbre, sino también a una verdad que puede destruir todo lo que creían saber sobre el universo.

Porque tal vez no están perdidos en una isla.

Tal vez están perdidos entre dimensiones.

Y el mayor peligro no es encontrar una salida.

Tal vez el verdadero peligro es descubrir a dónde conduce.

En un mundo donde la realidad puede romperse, el tiempo puede repetirse y el pasado puede encontrarse con el presente, cada respuesta genera una nueva pregunta.

Cada ruina tiene una historia.

Cada fecha es una advertencia.

Cada voz puede ser una trampa.

Y cada decisión puede cambiar el destino de quienes intentan regresar a casa.

Pero, para volver, primero necesitan descubrir dónde están.

Y para descubrirlo, tendrán que aceptar una posibilidad aterradora:

que la isla nunca estuvo realmente en el mundo que conocían.

Que tal vez no llegaron allí.

Que tal vez fueron llevados.

Y que, en algún lugar más allá de lo visible, alguien —o algo— pudo haber estado esperando su llegada.

Porque cuando una falla se abre entre los universos, no siempre se puede cerrar.

A veces, lo único que se puede hacer es cruzarla.

Y una vez que cruzas el umbral…

ya no hay garantía de poder volver.

“La odisea dimensional ha comenzado.”